by Olivier Rousteing
La ostentosidad ha sido siempre una de las principales premisas en los último años de Balmain. En su segunda colección prèt-â-porter, Rousteing ha demostrado (nuevamente) que no se ha podido despegar del aclamado estilo de su antecesor Christophe Decardin, estilo que provocó un antes y un después en el ADN de la casa francesa. Es muy difícil crear un nuevo enfoque y alejarse del que lo ha llevado a lo más alto. El espectáculo nos ha dejado: hombros estructurados y sensuales vestidos Rock 'n' Roll, protagonistas -una vez más- en su última presentación. Negro, rosado pastel, verde azulado y oro fucionados con romaticos y preciosos bordados de cristales sobre terciopelo, cuero, ante y seda. Irresistible.




















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